martes, 29 de septiembre de 2009

encuentre la diferencia.....

quien sera la rectoraaa??????




lunes, 14 de septiembre de 2009

Colaboraron con el retiro los profesores Daniel Salinas y Andrea Ponce.
Estuvo trabajando..... el preceptor martinez.
de retiro con chicos de tercer año. Unos Santos...









LA CULTURA DEL BOLICHE,RUINA DE LA JUVENTUD

Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”
(Sábado 12 de septiembre de 2009)

“Periódicamente somos conmovidos por noticias atroces acerca de lo que ocurre a la salida de los boliches, y aún adentro, casi todas las semanas”.
“Sin dudas que los casos de peleas que acaban, a veces, en muertes se enmarcan en una situación mayor y más grave: la de la violencia juvenil en general, pero hoy quiero referirme a lo que ocurre en las “disco”.
“Se está intentando, en las últimas semanas, de poner un cierto límite al horario. Se discute acerca de cómo es posible que se pueda conseguir alcohol tan fácilmente, no sólo dentro de un boliche sino en la famosa “previa”. Se advierte también que muchas veces esta “previa” se realiza en las casas de familia. Es decir que, en las propias casas, los chicos se emborrachan antes de pasar una noche muy alegre en el lugar donde bailan”.
“Todo esto implica un fenómeno cultural muy serio que debe preocupar a los educadores y a las familias. Y aquí hay muchas responsabilidades en juego”.
“Cuando se trata, por ejemplo, de limitar el horario de las discotecas se habla de las cinco y media de la mañana como si eso fuera tan tarde o tan temprano (porque ya no sabemos a esa hora qué hay que decir). No se piensa qué significa que un chico o una chica pasen toda la noche en vela y aún, prolonguen el horario del boliche hasta el mediodía el día siguiente. Si el día siguiente es el domingo, no existe prácticamente porque lo pasan durmiendo”.
“Los padres de familia tendrían que ser los primeros interesados en ver qué pasa en el fin de semana de sus hijos. La mesa familiar del domingo ha desaparecido, por no hablar de la misa. Aún cuando el chico se levanta a las seis de la tarde después de haber dormido la mona, y va a misa a las siete o a las ocho, ¿qué domingo ha vivido? ¿Es eso el día del Señor?”
“Las autoridades intentan de algún modo negociar con los dueños de las discotecas. Intento vano de convencer a mercaderes sin alma, a los cuales les interesa muy poco que esto se resuelva. Ellos sólo miran su negocio, en el que son capaces de vender cualquier cosa. Venden alcohol, sin duda alguna y a qué precio, y también alguna cosita más, como todos sabemos”.
“Se ha producido una especie de desubicación de la autoridad educativa, sobre todo la de los padres de familia, que toman el problema con la ligereza de un adolescente, hasta que a su hijo lo muelen a palos, o lo matan”.
“Para no hablar solamente de otros “gremios”, quisiera referirme al propio. Me parece que nosotros también, los pastores de la Iglesia, tenemos algo que decir. Y debemos reconocer que en este tema nos hemos conducido con una lenidad que no puede prolongarse más”.
“No es posible emplear con los muchachos y las chicas una tolerancia indebida. Hay que hablarles con claridad. Hay que explicarles cuál es el auténtico sentido, plenamente humano, de la fiesta. De qué manera sana podrían divertirse. Es preciso ofrecerles alternativas”.
“Hay que alertarles también acerca de lo que significa la desinhibición que produce el alcohol, el ruido infernal que taladra los tímpanos, el juego de luces y la aglomeración promiscua que no permiten una vinculación auténticamente personal, un encuentro verdaderamente humano”.
“Hay que decirles a los chicos y a las chicas que no vale cualquier cosa y situaciones que al reiterarse como un rito semana tras semana van deformando su alma, la vacían del sentido trascendente que los dignifican y los esclavizan en la superficialidad”.
“En la cultura de boliche se juega algo muy profundo que tiene que ver con la vida espiritual de nuestros chicos y chicas, con la posibilidad de mantenerse en la gracia de Dios, con la pureza de la intención que se dirige hacia un futuro mejor, hacia un crecimiento auténticamente humano, hacia un crecimiento en el conocimiento y el amor de Dios”.
“Es verdad que muchos jóvenes, afortunadamente, no han sido atrapados por la siniestra cultura del boliche. Por lo tanto, no debemos generalizar. Sin embargo, son muchos de los hijos de nuestras familias, son los chicos de nuestras parroquias, son los alumnos de nuestros colegios católicos, muchos de ellos, los que pasan el fin de semana en esos antros de perdición. Uso deliberadamente este término melodramático para llamar la atención sobre este caso de decadencia cultural en el cual se hunden las virtudes, el sentido del bien y la belleza y a veces la misma vida, tan preciosa, de muchos jóvenes”.
Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata

sábado, 5 de septiembre de 2009

texto de la diferencia entre uds y vosotros:
Buenos Aires, 27 de julio de 1999
APUNTES DE UN TRADUCTOR DE SAGRADAS ESCRITURAS

Sobre los pronombres personales de segunda persona del plural “vosotros” y “ustedes”, sus formas pronominales posesivas, y la repercusión de su uso en las versiones castellanas de la Sagrada Escritura

La lengua castellana - como toda lengua - tiene sus formas morfológicas oficiales y diversos usos regionales y niveles según los multiformes ambientes de la vida de los seres humanos.
Nos concierne el tema gramatical de la segunda persona del plural.
En España la forma “vosotros” es familiar o amical, mientras que el “ustedes” pone distancia o respeto a un auditorio poco conocido u “oficial”. En Hispanoamérica “ustedes” se usa tanto en el trato familiar como para significar “distancia”. Depende del tono.
Pero eso no significa que “vosotros” nos sea ajena o extranjera: ocupa su lugar como forma oficial de la segunda persona del plural especialmente en la lengua escrita, en la poesía y a veces cuando la solemnidad de la ocasión lo requiere. Es un “nivel” del lenguaje que nos es conocido sobre todo por la escuela y la literatura. “Vosotros” es el único pronombre que tiene formas verbales y pronominales propias de la segunda persona del plural en cuanto tal, es decir, del “tú” plural (amáis, amad, vuestro, vuestras, etc.) mientras que “ustedes” (“vuestras mercedes”) se usa con las formas verbales y pronominales de la tercera persona del plural (aman, amen, sus, etc.), con la consiguiente ambigüedad.
Las lenguas jóvenes y primarias conocen sólo el “tú” y el “vosotros”. Así sucede en hebreo, arameo, griego, latín, gaélico, etc. La introducción de las formas de distancia o cortesanas ( “vuestra merced”, “vuesarced”, “su Majestad”, los originalmente femeninos “Lei” en italiano, significando “la sua Signoria” o algo parecido, análogo a “Sie” en alemán) es típica de épocas más tardías y envejecidas del idioma, marcada por la atmósfera cortesana o burguesa de la forma de vida: uno se dirige indirectamente al interlocutor o a los interlocutores con las consiguientes formas verbales y pronominales de tercera persona: “su Señoría quiere”; “ustedes vuelven a sus antiguas costumbres”. Con la amplia difusión del pronombre “ustedes” en castellano latinoamericano resultó una notable ambigüedad no sólo en las formas verbales sino especialmente en el posesivo “su/sus”, que puede significar “de usted varón”, “de usted mujer”, “de él”, “de ella”, “de ustedes varones”, “de ustedes mujeres”, “de ellos” o “de ellas”!
La “segunda persona” gramatical tiene una inmensa importancia en la Teología, especialmente en la Sagrada Escritura y en la Liturgia. Dios es llamado “Tú” por la creatura en la Historia de Salvación, en los Salmos, en las oraciones de la Iglesia. De igual manera, con enorme frecuencia Dios se dirige a una “segunda persona” sea singular sea plural. Dios llama y trata de “Tú” a un patriarca, a un profeta, a su Ungido. Llama y trata de “vosotros” a su pueblo con especial cercanía y énfasis, tanto en el Antiguo Testamento (es clave de la vocación y de la querella con el pueblo elegido), como en el Nuevo Testamento: especialmente en la relación Cristo - discípulos, Cristo - Iglesia.
El pronombre personal “vosotros”, en consecuencia, adquiere una importancia inmensa, con todas las formas verbales y los pronombres posesivos correspondientes que se van hilvanando en el discurso divino. Así vemos, por ejemplo, la maravillosa frase de Isaías 55,8

Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos - oráculo de Yahveh -. Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a vuestros caminos y mis pensamientos a vuestros pensamientos.

Dios se dirige a su pueblo en la segunda persona plural y el posesivo “vuestro” adquiere un énfasis insustituible. El posesivo “sus” que corresponde a “ustedes” (“sus caminos”, “sus pensamientos”) es ambiguo. Podría tratarse de una tercera persona del plural “ellos”, y el discurso perdería su fuerza. Lo mismo puede verse en la célebre frase de Cristo a María Magdalena en Jn 20,17:

Le dice Jesús: No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.
La sustitución de “vuestro” por “su” introduciría una ambigüedad teológicamente inadmisible, mientras que la repetición incesante de la frase “de ustedes” destruye el versículo desde el punto de vista literario (el ritmo, la simetría, la proporción, en una palabra, la belleza del mismo). A veces se hace casi insoportable al oído.
Los ejemplos podrían multiplicarse indefinidamente: muchos de éstos son pasajes claves del Antiguo y del Nuevo Testamento.

Por otra parte, hay multitud de pasajes en que es muy deseable que se palpe, como en hebreo y en griego, que se está en presencia de formas verbales y pronominales de tercera persona. Se está hablando de un “ellos” que es una expresión prototípica de la Sagrada Escritura: Dios habla a su profeta de un “ellos” misterioso que camina a la perdición; el salmista pide auxilio a su Dios contra un “ellos” a veces innominado que son sus “perseguidores”, o “los malvados”, o “los idólatras, gentiles”, etc. La tercera persona aleja de la intimidad divina sea para abandonar a la “Casa Rebelde” o a los gentiles, o por el contrario, pidiendo que desde la lejanía se conviertan al Señor.
Hay ejemplos copiosos:

Salmo 15: Multiplican (“ellos” innominados) las estatuas
de dioses extraños;
no derramaré sus libaciones con mis manos
ni tomaré sus nombres en mis labios

Es un recurso capital en el libro de Jeremías:

11:18ss: YHWH me hizo conocer y conocí. Entonces me hiciste ver, YHWH, sus maquinaciones. 19 Y yo como cordero manso…. V.22: Por eso así dice YHWH Sabaot: He aquí que yo les voy a visitar. Sus elegidos morirán por la espada, sus hijos e sus hijas morirán de hambre, 23 y no quedará de ellos ni reliquia cuando yo traiga el mal a los de Anatot, el año de su visita. 1 . Tu llevas la razón, YHWH, cuando discuto contigo, no obstante, voy a tratar contigo un punto de justicia. ¿Por qué tienen suerte los malos, y son felices todos los perversos? (Jeremías (SBJ) 12)

El contraste entre “Yo”, “Tú” y “ellos” debe ser subrayado.

Volviendo al tema del “vosotros”, en un pasaje central del Sermón de la Montaña (Mt 5:14-16) leemos:

Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad puesta en lo alto de un monte. Ni encienden una lámpara y la ponen debajo de un recipiente sino sobre el candelabro, e ilumina a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

La segunda persona “vosotros” (el “tú” plural del Cuerpo de Cristo) y sus posesivos “vuestras” y “vuestro” contrasta admirablemente con el sujeto indeterminado “encienden” y “ponen” y con las terceras personas del plural “todos los que están en la casa” y “los hombres”, de los que se predica que “vean” y “glorifiquen”. De las solas formas gramaticales surge todo un hilo para una profunda exégesis y teología.
En cambio, si el pasaje es “traducido” al uso del pronombre “ustedes”, resulta una total confusión. No se sabe quiénes encienden y ponen la lámpara, de quién es la luz, de quiénes son las buenas obras y de quiénes es el Padre que está en los cielos. Cuestiones no indiferentes, sin duda.
Apéndice sobre Sagrada Escritura y Liturgia
La tesis de que el lenguaje de las traducciones de la Sagrada Escritura - o su lectura en la liturgia - debe acercarse lo más posible al lenguaje de la calle es lo que se llama propiamente un prejuicio. No se la somete al examen de la luz de la razón ni de las ciencias. Es, en verdad, la postura de una escuela litúrgica, que - como todas las escuelas sujetas a la moda - hoy están y mañana pasarán. Habrán envejecido. Todo lo que se aparta del sentir de la piedad tradicional de la Iglesia, se aparta de la fuente de la eterna juventud, pierde el contacto con aquello que es siempre nuevo porque es eterno. La Iglesia ama e incorpora lo nuevo, pero no incorpora el error, o la fealdad. Muchas de las modas litúrgicas de los clérigos de hoy ofenden a la piedad de los fieles, viejos y jóvenes, distinguidos o humildes.
1. Una vez más asistimos a un signo de división entre los clérigos, con el inevitable desconcierto de los laicos. Pues unos ministros se acomodan al uso nuevo, mientras que otros se atienen al tradicional.
2. Se da también una división dentro de la Acción Litúrgica, pues unas partes de la misma tendrán lugar con el tratamiento de “ustedes” con formas verbales y pronominales de la tercera persona del plural, mientras que otras partes (por ejemplo la Consagración) se hacen hasta ahora con la segunda persona del plural “vosotros” y las formas verbales correspondientes.
3. El deseo de expresarse “en el idioma exacto que habla la gente de la calle”, con la pretensión de serles cercanos e inteligibles, desconoce principios elementales de la lingüística.
Toda lengua tiene diversos niveles: diferencias regionales, sociales, profesionales, literarias, etc. El creyente, consciente de que a Dios se debe un trato especial, siente la necesidad de una liturgia de singular belleza. “Decet”. Corresponde. Es bello. Lo contrario sería vulgar, inadecuado, con una “sombra moral” en razón de las circunstancias, importante fuente de la moralidad.
Por ejemplo, en Suiza la Misa no se celebra en el dialecto que la gente habla todo el día, sino en alemán Hochdeutsch (o como dicen ellos: in der Hochsprache) que es el idioma de la escuela y de los libros. Alemania, Italia, los países escandinavos, etc. están poblados de infinidad de dialectos de gran pujanza en la vida cotidiana. Sin embargo, la Liturgia - incluso la homilía - en dialecto sería impensable, inimaginable a toda persona de criterio, culta o ruda. No hay misales ni leccionarios en suavo ni en napolitano ni en siciliano ni en romanesco, por nobles que sean estos dialectos, algunos de los cuales tuvieron y tienen sus poetas y sus folkloristas de renombre. Así también los gramáticos de la lengua castellana - extendida en vastísimos territorios y carente de dialectos - han acordado formas morfológicas donde los usos regionales deben encontrar su punto de convergencia.
Las lenguas tienen sus niveles. No se habla el mismo nivel en la casa, en la calle, en la escuela, en los Tribunales, en los discursos cívicos, en la Acción Litúrgica. Esto es un patrimonio universal de la humanidad, del hombre que pronuncia su palabra en la variedad del cosmos que Dios le ha dado.


Nota: Cuando se pide juramento a las autoridades civiles – y se trata de individuos singulares – se les dice: “¿Juráis…?”…”Si así no lo hiciéreis, que Dios y la patria os lo demanden”. Es otro nivel de lenguaje.
[De publicación reservada]
Apendice litúrgico II
La Conferencia Episcopal de Colombia, en Asamblea Plenaria Extraordinaria (Bogotá, 8 al 13 de febrero de 1999), con firma de Mons. Fabio Betancourt, Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia, pide a la Santa Sede la concesión del uso de “ustedes”.
Entre las razones que ofrece dice:
1.“Se justificó el cambio para superar el apego a lenguaje del pasado que ya no se usa”. Error grave: en España “vosotros” se usa y es cada vez más presente; en Hispanoamérica nunca fue “pasado” pues desde los tiempos de la Conquista se difundieron usos de la época de especial respeto, como “ustedes” y incluso “vos” en lugar de “tú” en algunas regiones.
2. “Vosotros es exclusivo masculino, mientras el ustedes es neutro y por tanto estaría más de acuerdo con el respeto a la diversidad de género”. Otro error de gramática, además del intento de introducir en la lengua castellana un problema típico de la lengua inglesa en las últimas décadas.
3. “La lengua evoluciona y en este tema esa es la evolución la que recomienda (sic!) el paso al ustedes.” La evolución de la lengua no tiene nada que ver con esto.
En un documento anterior (9.11.98) se confunde “vosotros” con el “plural mayestático”. Se ignoran nociones elementales de gramática, que antiguamente aprendíamos en la escuela primaria y secundaria.
Se dice en Irlanda: “Tierra sin lengua, tierra sin alma”.

Fr Patricio Hernán Battaglia O.P.

martes, 1 de septiembre de 2009

presento este texto para reflexionar, y obrar en consecuencia.....
¿TE ACORDÁS CUANDO NOS PROTEGÍA?
La Corte falló
Quiero contar mi experiencia en la materia como defensor federal en San Nicolás según la ley que tenemos. ¿Qué sucedía cuando se hacía proceso a un chico por tenencia de drogas para consumo personal, con la ley actual y antes del fallo?
Ante todo, el chico recibía un mensaje: “la tenencia es delito, hay prevista prisión que la reiteración puede hacer efectiva, la cosa va en serio”. Distinto del que dio la Corte, como bien expresó el Obispo Puiggari en este diario (La Capital, 27-VIII-2009, p. 3), y que Calamaro recibió en un recital disertando extensamente sobre la despenalización vivando a Zaffaroni ( Clarín, 28-VIII-2009, sección Espectáculos, p. 4, con foto fumando marihuana). Y que otros recibieron en Buenos Aires repartiendo ostentosamente drogas a la salida de colegios.
La comunidad política , con su amenaza, opera sobre el chico y le tiende una red protectora a él y a su familia. Porque, al consumir estupefacientes, él está afectando su moral y su salud y alterando la vida de los demás. Es recontrafalso que el adicto no perjudica a nadie.
Los buenos jueces, y su personal, los buenos fiscales y su personal, los buenos defensores y su personal, tratan de que el chico por Dios haga un tratamiento. ¿Y los malos jueces y malos empleados, los malos fiscales y malos empleados y los malos defensores y malos empleados de Defensoría? ... ¡También! Con tal de no trabajar, con tal de no llegar a lo que nadie quiere llegar, al juicio oral... resulta que los buenos y los malos actúan para que el chico haga el tratamiento dándole una nueva oportunidad.
Informa el CPA (Centro de Prevención de las Adicciones) que Fulano no concurre. “Notifíquese a la Defensoría que el pibe no fue al tratamiento”. “Hacele nota que venga urgente”. Viene, se le explica. Promete. ¿Cumple? No sé.
Lo que sé es que todos estábamos detrás suyo para que vaya al CPA. ¡Algo se logra!, siempre, no sabemos cuánto pero sabemos con seguridad que mucho se intenta y que siempre se cumple con un deber de solidaridad.
La ley actual prevé que si el joven es adicto, realice un tratamiento, y se suspende el proceso. Si no es adicto sino experimentador, puede llegarse a la sentencia, pero se deja ésta en suspenso si se hace el tratamiento y la sentencia no se tiene en cuenta si lo hace satisfactoriamente. Y aunque el imputado no sea adicto, a veces se hace jugar el artículo del adicto. Juzgado, Fiscalía y Defensoría, aún por inercia, están tratando de ayudarlo al pobre diablo a que salga de la droga. Además, el que verdaderamente es enfermo y “no puede comprender la criminalidad del acto”, nunca es penado (artículo 34 inciso 1 del Código Penal).
Una experiencia de julio de 2006, poco antes de jubilarme. Se le hacía largo el tratamiento y Patricio lo dejó. Notificación del Juzgado a la Defensoría. Citación de la Defensoría a Patricio. Vino y se enojó... “por un porrito mirá todo lo que tengo que hacer...”. Y tres abogados de la repartición, pagados por el Estado, Silvina, José y Alicia, estuvieron largo rato explicándole. Se fue convencido. “Falta poco”... Todo esto es posible y sólo es posible porque tiene detrás a favor la amenaza penal.
¿Y cuando vienen los padres? Muchas veces ellos no sabían que su chico andaba en estas cosas y les allanaron la casa. “Mire Doctor ¡qué vergüenza!” – “Agradezca. ¡Cuántos padres no se enteraron nunca y cuando lo supieron ya era tarde! Ya están enfermos irrecuperables, ya están en el negocio, o tienen largas condenas a cumplir. Agradezca Ud. a la policía, agradezca a la ley argentina 23.737, porque cuando los garantoabolicionistas deroguen todo esto, Ud. como padre estará indefenso. Ahora quizá recupere a su hijo”.
Ahora Ud. le dice al chico que la tenencia es delito, y, al hablar así, se siente protegido por el Estado, por el Código Penal, y por sus órganos, por la policía, por el Juzgado, por la Fiscalía, por la Defensoría, por los defensores. Todos atrás de que el chico se aparte de la droga.
Con el mensaje de la Corte el pibe le dirá que Ud. su padre no le puede imponer nada, porque el artículo 19 de la Constitución Nacional bla bla bla, y Ud. verá cómo, poco a poco, pierde a su hijo, cómo salta a las drogas más fuertes, cómo la familia se enferma por la enfermedad de su hijo, y nada le digo si él inicia en la droga a un hermanito...
Gracias al diseño estructural de la conducta prohibida, se afirma el diseño estructural de la conducta recta. Gracias a la amenaza de la pena para el caso de que se realice la conducta reprimida, es posible que, para evitar dicho mal ( y nadie quiere morirse, ni pagar, ni ir preso), se evite la conducta que la comunidad quiere evitar.
¡No nos engañemos! Si la comunidad no protege a los drogadictos y a sus hermanitos y a su familia y a sus padres con el derecho penal, deja de dar una ayuda solidaria necesaria e importantísima. Lo escribió bien en este diario el Dr. Guillermo Erbetta Macgrath.
Con la jurisprudencia de la Corte los padres, y los educadores, y los mismos chicos, y los operadores jurídicos, liberados con la impunidad de una intensa tarea estos últimos, empezaremos a añorar la vieja y gloriosa ley 23.737. ¿Te acordás cuando el Estado nos protegía?
No es mala la ley que tenemos, ni es inconstitucional, y es recontramala la jurisprudencia de la Corte, que no terminará aquí. A mí me parece.
Héctor H. Hernández