martes, 27 de julio de 2010



San Pantaleón


Médico mártir de 29 años de edad275-+305


Fiesta: 27 de julio




Pantaleón significa en griego "el que se compadece de todos".
Médico nacido en Nikomedia (actual Turquía). Fue decapitado por profesar su fe católica en la persecución del emperador romano Diocleciano, el 27 de julio del 305.
Lo que se sabe de San Pantaleón procede de un antiguo manuscrito del siglo VI que está en el Museo Británico. Pantaleón era hijo de un pagano llamado Eubula y de madre cristiana. Pantaleón era médico. Su maestro fue Euphrosino, el médico mas notable del imperio. Fue médico del emperador Galerio Maximiano en Nicomedia.
Conoció la fe pero se dejó llevar por el mundo pagano en que vivía y sucumbió ante las tentaciones, que debilitan la voluntad y acaban con las virtudes, cayendo en la apostasía. Un buen cristiano llamado Hermolaos le abrió los ojos, exhortándole a que conociera "la curación proveniente de lo más Alto", le llevó al seno de la Iglesia. A partir de entonces entregó su ciencia al servicio de Cristo, sirviendo a sus pacientes en nombre del Señor.
En el año 303, empezó la persecución de Diocleciano en Nikomedia. Pantaleón regaló todo lo que tenía a los pobres. Algunos médicos por envidia, lo delataron a las autoridades. Fue arrestado junto con Hermolaos y otros dos cristianos. El emperador, que quería salvarlo en secreto, le dijo que apostatara, pero Pantaleón se negó e inmediatamente curó milagrosamente a un paralítico para demostrar la verdad de la fe. Los cuatro fueron condenados a ser decapitados. San Pantaleón murió mártir a la edad de 29 años el 27 de julio del 304. Murió por la fe que un día había negado. Como San Pedro y San Pablo, tuvo la oportunidad de reparar y manifestarle al Señor su amor.
Las actas de su martirio nos relatan sobre hechos milagrosos: Trataron de matarle de seis maneras diferentes; con fuego, con plomo fundido, ahogándole, tirándole a las fieras, torturándole en la rueda y atravesándole una espada. Con la ayuda del Señor, Pantaleón salió ileso. Luego permitió libremente que lo decapitaran y de sus venas salió leche en vez de sangre y el árbol de olivo donde ocurrió el hecho floreció al instante. Podría ser que estos relatos son una forma simbólica de exaltar la virtud de los mártires, pero en todo caso, lo importante es que Pantaleón derramó su sangre por Cristo y los cristianos lo tomaron como ejemplo de santidad.
En Oriente le tienen gran veneración como mártir y como médico que atendía gratuitamente a los pobres. También fue muy famoso en Occidente desde la antiguedad.
Se conservan algunas reliquias de su sangre, en Madrid (España), Constantinopla (Turquía) y Ravello (Italia).
El Milagro de su sangre
Una porción de su sangre se reserva en una ampolla en el altar mayor del Real Monasterio de la Encarnación en Madrid de los Austrias, junto a la Plaza de Oriente, Madrid, España. Fue tomada de otra más grande que se guarda en la Catedral italiana de Ravello. Fue donada al monasterio junto con un trozo de hueso del santo por el virrey de Nápoles. En Madrid lo custodian las religiosas Agustinas Recoletas dedicadas a la oración. Hay constancia de que la reliquia ya estaba en la Encarnación desde su fundación en el año 1616.
La sangre, en estado sólido durante todo el año, se licuefacciona [o ocurre el fenómeno de licuefacción], como la sangre de
San Jenaro, sin intervención humana. Esto ocurre en la víspera del aniversario de su martirio, o sea, cada 26 de julio. Así ha ocurrido cada año hasta la fecha de este escrito, 2005, cuando se celebran 1700 años de su martirio. En ese año el milagro tuvo lugar mientras las religiosas oraban en el coro del templo y ante la presencia de cientos de visitantes. El monasterio abre las puertas al público para que todos sean testigos. En algunas ocasiones, la sangre ha tardado en solidificarse para señalar alguna crisis, como ocurrió durante las dos guerras mundiales.
Muchas veces se ha intentado explicar el fenómeno mediante mecanismos netamente naturales, como la temperatura o las fases de la luna. Sin embargo, ninguna de las explicaciones ha resultado satisfactoria para la ciencia. La iglesia no se ha definido sobre el milagro. Las hermanas dicen sencillamente que es "un regalo de Dios".
Para facilitar la vista del público y evitar el deterioro de la reliquia, en el 1995 las monjitas instalaron monitores de televisión que aumentan diez veces la imagen de la cápsula que contiene la sangre del santo.
La sangre de un médico mártir se licúa. ¿Qué nos dice Dios con este portento?.
Acaso no necesitamos este testimonio valiente de quien dio su vida por la fe. Su sangre nos recuerda nuestra propia responsabilidad de vivir la fe en un tiempo donde tantos caen en la apostasía o simplemente en la indiferencia. Cuanto necesitamos el ejemplo de San Pantaleón, quien supo vivir su profesión al servicio de Jesucristo.

miércoles, 7 de julio de 2010

7 DE JULIO.SAN FERMIN


mártir y obispo de Pamplona (+553)San Fermín era hijo del senador Firmo y de Eugenia, y había nacido en Pampelón, hoy Pamplona. "Sobre la Jacetania, hacia el Norte, habitan los vascones, en cuyo territorio se halla Pampelón", escribió Estrabón.Cuentan las viejas hagiografías que Firmo y Eugenia eran paganos, pues todavía el cristianismo no había penetrado en aquellas tierras. Se dirigían un día al templo de Júpiter para ofrecer sacrificios, cuando se encontraron con un extranjero que predicaba la doctrina de Jesucristo.Firmo y Eugenia, impresionados, invitaron a su hogar al extranjero. Se llamaba Honesto y les explicó que venía de Tolosa, enviado por el santo obispo Saturnino, discípulo de los apóstoles, para predicar la fe de Jesucristo. Firmo y Eugenia quedaron conmovidos y atraídos por la doctrina cristiana. Manifestaron a Honesto su deseo de conocer a Saturnino.Saturnino accedió, acudió a Navarra y evangelizó a más de cuarenta mil personas, entre ellos Firmo, Fausto y Fortunato, los tres primeros magistrados de Pamplona. Una de sus tareas predilectas, a la que dedicó todo su afán, fue la de formar cristianamente el alma privilegiada de Fermín.Luego Firmo y Eugenia enviaron a Fermín a Tolosa, poniéndolo bajo la dirección de Honorato, obispo y sucesor de Saturnino. Cuando estuvo bien formado y preparado, Honorato le ordenó presbítero, y luego, a pesar de la oposición de Fermín, lo consagró obispo de Pamplona, su ciudad natal.El celo de Fermín en sus tierras navarras emulaba el de su antecesor Saturnino. Ante su vibrante palabra, los templos paganos con sus ídolos se arruinaban y el territorio se llenaba de fervientes cristianos. Y eran tantos los milagros que obraba que los gentiles de Navarra y de las Galias llegaron a mirarle como si de un dios se tratara.Las Galias sufrían ahora una fuerte persecución, y al conocer el entusiasmo del joven obispo de Pamplona, lo reclamaron. Fermín ~cudió a gusto, indiferente ante los peligros y con ansias de martirio. Recorrió Auvernia, Angers, Anjou y la Normandía, despertando en todas partes gran admiración aquel intrépido obispo, que acudía gozoso a los sitios más difíciles.Se dirigió después Fermín a la región de Beauvais, donde el prefecto Valerio perseguía cruelmente a los cristianos. Fermín fue encarcelado. Al morir Valerio quedó en libertad. Inmediatamente se puso otra vez sin miedo a predicar a Jesucristo. Esto llamó de admiración a muchos paganos que se convirtieron al cristianismo, y construyeron muchas iglesias.Recorre después la Picardía, entra en los Paises Bajos, llega a Amiens. Era incontenible su entusiasmo por predicar a Jesucristo. Su fe seguía obrando grandes milagros que multiplicaban las conversiones.El pretor de Amiens se asustó ante la popularidad de Fermín. Lo llamó a su presencia. Maravillado por su doctrina y sus respuestas, lo dejó en libertad. Luego, ante la insistencia de Fermín en predicar a Jesucristo, lo encarceló. El pueblo se indignó, pues lo veneraba como a un santo. Pero el pretor no hizo caso. Lo mandó degollar secretamente en la cárcel.Un tal Faustiniano, convertido por San Fermín, se abrevió a rescatar el cadáver, y trasladó el cuerpo de aquel gran devoto de Maria a una iglesia que el mismo Santo habia dedicado a Nuestra Señora, en Amiens. Allí lo celebran el 25 de septiembre. En Pamplona, el 7 de julio. "Siete de julio, San Fermín".Otros Santos de hay: Odón, Apolonio, Claudio, Victoriano, Luciano, CIermán, Saturnino.

6 DE JULIO. SANTA MARIA GORETTI,

virgen y mártir ( + 1902)Santa María Goretti—la Inés del siglo XX—nació en Corinaldo en 1980. Sus padres eran Luis y Asunta. Tuvieron seis hijos. Emigran a Ferrieri di Conca y trabajan como colonos. Eran terrenos malsanos y el padre murió pronto.Quedaron solos Asunta y los niños, el mayor de trece años. María, que era la segunda, animaba a su madre: Mamá, no tengas miedo Ya vamos siendo grandes. El Señor nos ayudará y ya verás cómo salimos adelante.Asunta habia de trabajar en los duros trabajos del campo. Pero no olvidaba la educación de sus hijos. Desde que aprendían a hablar, les enseñaba la señal de la cruz y a rezar las oraciones. Y ella rezaba con ellos.Marietta, como llamaban cariñosamente a Maria, atendía sobre todo a las labores de la casa, arreglaba a los hermanos menores, iba por agua, guisaba, cosia. Además tenia que atender a otras dos personas que vivían en la misma casa, Juan Serenelli y su hijo Alejandro, mozo de veinte años.Alejandro era un muchacho normal, pero las malas lecturas le hicieron daño. Empezó a fijarse con malas intenciones en Marietta, que sólo tenia doce años, pero algo desarrollada para su edad. Una brutal pasión se encendió en Alejandro, que no pararia hasta intentar saciarla violentamente.Dos veces la tentó y Maria se resistió. La tercera vez lo tenia todo bien medido. Su padre, Asunta y los niños estaban todos trillando en la era. María cosia en la escalera una camisa que Alejandro le habia mandado remendar con la idea de que quedase sola en alguna habitación.Sabiéndola sola se acercó e intentó violarla. Ella se defendió fuertemente diciendo que prefería morir antes que pecar. Alejandro viendo que no podia conseguirlo, con un punzón le infligió 14 heridas en vientre y pecho.La trasladron a Nettuno. Sufrió una operación sin cloroformo con gran entereza. Recibió con gran devoción el viático, teniendo entre sus manos la medalla de la Virgen Milagrosa. Le sugieren que perdone al asesino, y contesta: Ya le perdoné mientras me hería. Le vuelvo a perdonar y deseo que venga conmigo al paraíso. Poco después la niña moría invocando a la Virgen. Era el 6 de julio de 1902. Hubo una inmensa conmoción en la comarca.El heroísmo de Maria no fue improvisado. Las virtudes que mostró en su muerte—morir antes que pecar, perdón, entereza en el sufrimiento—eran fruto de una vida ejemplar. Con oración, modestia y trabajo se preparó.Alejandro fue condenado a 30 años de cárcel. Pronto se arrepintió y sólo deseaba expiar su pecado. Una noche en un sueño vio a María que le ofrecia un ramo de flores. Él lo interpretó como un nuevo perdón, que le devolvió la paz. Por su buena conducta le condonaron tres años de cárcel.Al salir en 1929 trabajó como albañil, y un día fue a Corinaldo a perdir perdón a "mamá Asunta", y en la Misa de Nochebuena comulgaron juntos la madre y el asesino de su hija. Luego se retiró como criado a Ios capuchinos de Ascoli. Murió el año 1970, tras una vida piadosa y penitente.El día 24 de unio del Año Santo 1950 fue un día grande en Roma. En la plaza de San Pedro, Pio XII canonizaba a una niña, Santa Maria Goretti. Se calcula que asistieron hasta medio millón de personas, entre ellas los redactores de este libro, que tuvimos el honor de saludar a los hermanos de la nueva Santa, y a mamá Asunta, sentada en una silla de ruedas.Era la primera vez que una madre presenciaba la canonización de su hija. Alejandro siguió la ceremonia desde Ascoli... Cuatro años después, mamá Asunta iba a reunirse con su Marietta en el paraíso